La librería perfecta existe y te vamos a decir cómo tiene que ser

Mónica Heras Berigüete·
18 Septiembre, 2020
Una librería es una de las piezas de mobiliario que más pueden hacer por embellecer tu hogar. ¿Quieres saber cuáles son las claves para triunfar?

La librería es una de las piezas fundamentales de la mayoría de los salones y bibliotecas. Una librería suele ocupar gran parte del espacio visual del ambiente donde decidas incluirlas y son capaces de poner un poco de orden y de belleza, especialmente si cuidas algunos detalles.

Por ello, queremos ayudarte a crear una librería perfecta, a tomar en cuenta cómo puedes decorarla y a mantenerla siempre a punto para que pongas toda la intención en que vaya acorde con el resto de tu mobiliario y estilo.

Las librería de tus sueños

Decorar huecos difíciles
Imagen: pinterest.es

Si tienes una en tu salón, se convertirá en la carta de presentación cuando entres por la puerta. Así pues, es recomendable que prestes atención al tipo de objetos que vas a añadir para que cada detalle refleje tu gusto.

Si tomas en cuenta el tipo de decoración de tu hogar, podrás elegir entre las muchas alternativas que existen: desde las sencillas de madera hasta las más coloridas, pasando por las modernas con estructuras ligeras.

Poniendo un poco de orden

Decorar con una librería
Imagen: ikea.com/es/

Primero, es importante que consideres que una librería deja todo a la vista; es decir que debes cuidar el orden de todo lo que expongas en ella. De no hacerlo, se verá mucho menos estético y reinará el caos independientemente de que tan arreglada tengas el resto de la estancia.

En este sentido, conviene recordar una obviedad: cada cosa en su sitio. Si le otorgas a todos los objetos un lugar en concreto, te será más fácil volverlos a poner en él, en vez de que deambulen por tu casa.

Otra directriz interesante es que los objetos que más uses, los tengas a la altura de las manos si las doblas en ángulo recto. Lo más pesado en la parte de abajo y coloca piezas ligeras como plantas o detalles personales a la altura de los ojos para embellecerla.

Utiliza accesorios del orden para mantener las pequeñas cosas en su sitio. Por ejemplo, puedes poner unos archivadores para guardar tus facturas y cajas a juego para las cosas pequeñas, así tendrás un espacio de almacenaje. Mira las maravillas que tienen en Russell + Hazel.

Una librería para cada necesidad

Diferentes modelos de librerías

Es importante que veas cómo es la pared en la que quieres poner la librería; esto te dará pistas a la hora de decidir sobre el diseño que más se adapta a tus necesidades y condiciones.

Por ejemplo, si la pared tiene alguna forma especial o cuenta con vigas o radiadores, lo mejor es que la encargues a medida. Aunque es una opción que puede encarecer tu presupuesto, te permitirá aprovechar mejor el espacio.

Si, por el contrario, la pared en cuestión no tiene ningún tipo de obstáculo, puedes valerte de alguna de las opciones en piezas modulares que ya existen e ir creando tu propia distribución. En este sentido, nada como las famosas BILLY de Ikea o las KALLAX, te dan tantas posibilidades que podrás acoplarlas fenomenal a cualquiera que sea tu deseo.

Otra cosa a tomar en cuenta es si la compras con o sin trasera. Aunque las primeras suponen mayor seguridad en la estructura, también son visualmente más voluminosas, así que dependerá de si tienes un salón pequeño o cuentas con más espacio. 

Una utilidad que puedes obtener de una estantería sin trasera es usarla como elemento divisorio para definir espacios abiertos. Resultan muy efectivas, ligeras y le dan a tu decoración muchas posibilidades estéticas. 

Algunas consideraciones para elegir una librería

Librería cuadrada.

Hay algunas consideraciones que harán que no haya posibilidad de error a la hora de elegir tu librería. Evita que mida más de 2,50 metros de alto, de lo contrario será demasiado incomoda. Si decides hacerla a lo grande, no te olvides de añadir iluminación y una escalera. 

En cuanto a los estantes, no es aconsejable que sean muy largos, puesto que podrían partirse por el peso. El grosor de cada balda debe ser de entre 25 y 30 milímetros para que lo soporte. 

Las medidas del fondo es otro punto a estudiar, puesto que si vas a poner libros deberá medir como poco 25 centímetros y 35 como máximo. De no ser así, verás que no encajan de la manera correcta o pierdes centímetros.

Con estas premisas, ya puedes ver cómo sería la librería que atiende a tus deseos y necesidades. El tamaño, el material y la disposición de los objetos es clave para lograr tus objetivos. 

Puedes encontrar un montón de propuestas ya listas para encajar en tu pared. Recuerda que siempre puedes hackearlas para dejarlas aún más a tu gusto.