Tutores y espalderas: cómo aprender a guiar tus plantas

16 Enero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la interiorista Goretti Ayubes
¿Te has planteado cómo darle puntos de apoyo a tus plantas para que resalten la estética de sus portes? Continúa leyendo porque te ayudaremos a descubrirlo.

Si quieres que tus plantas tengan un crecimiento correcto, los tutores y espalderas son elementos ideales para proporcionarles el sostén que necesitan y, como consecuencia, darles elegancia.

Los ejemplares trepadores, las plantas de tallos delgados y las especies tapizantes suelen necesitar un soporte para crecer con todo su esplendor y, de esta forma, evitar que se doblen o partan.

Tenemos que decirte que la diferencia básica entre los tutores y las espalderas radica en que los primeros suelen ser varas rectas, en forma de espiral, en arco o artísticas; mientras que las segundas son estructuras que forman un enrejado.

Tutores y espalderas, diferentes tipos

Vamos a mostrarte los diferentes tipos de tutores y espalderas que actualmente existen en el mercado. No tendrás ningún tipo de problema para conseguirlos, ya que se encuentran en cualquier comercio especializado.

Tutores de bambú

Tutores y espalderas para plantas
Imagen: pinterest.es

Los tutores naturales, como los de bambú, se mimetizan en el follaje porque son varas finas parecidas a los tallos de las plantas. Son ideales para guiar especies vegetales jóvenes.

De acuerdo con el tamaño del ejemplar, se puede enterrar en la maceta más de un tutor para que se apoyen las ramas. Hortensias de interior y Flor de Pascua los admiten.

Tutores de musgo

Son varas por lo general gruesas y recubiertas de musgo natural o artificial. Dado que se riegan por la parte superior, a fin de mantenerlas húmedas, resultan apropiadas para plantas con raíces aéreas.

De esta forma, estas plantas aborben su humedad, así como los nutrientes del agua de riego cuando se agregan fertilizantes para diluir. Estos tutores se suelen utilizar para filodendros y potos.

Tutores de plástico o de metal

De plástico o de metal plastificado, son resistentes y muy duraderos. Tienen forma de espiral, arco o de figuras decorativas y se pueden emplear para guiar hiedras, potos y alguna especie tapizante.

Las espalderas

Espaldera para plantas

Presentan variadas formas, tamaños y materiales, entre ellos el plástico y la caña. Son soportes estructurados que van muy bien para la mayoría de plantas trepadoras.

Algunas espalderas de plástico son extensibles, por lo que crecen a la par que la planta. Eso sí, es conveniente poner la especie vegetal en la espaldera cuando es joven para guiarla mejor.

Tutores y espalderas. Sus complementos

Las abrazaderas son el complemento de los tutores y las espalderas. Sirven principalmente para atar los tallos de las plantas a estos soportes. Te vamos a recomendar dos tipos:

De rafia

Este material es el más utilizado para sujetar las especies vegetales. De origen natural, no provoca daños en la planta, siendo conveniente no ajustarla demasiado.

Se emplea para fijar los tallos al tutor o espaldera a medida que crecen y se los guía. Tienes que saber que se usan en plantas de poca envergadura y ramas ligeras.

De alambre plastificado

Como son más resistentes que las abrazaderas de rafia, resultan más apropiadas para ejemplares de ramaje pesado, ideales para ataduras en los tutores de musgo. Se venden en rollos y son más aconsejables que el alambre de cobre.

Tutores y espalderas, ¿cómo los colocamos?

Cómo guiar las plantas
Imagen: pinterest.es

Te vamos a dar cuatro sencillos pasos para que puedas colocar correctamente los tutores y espalderas; de esta forma, podrás comprobar como tus plantas van a crecer mejor.

  1. Pon el tutor dentro de la maceta y sujétalo con sustrato. Coloca una base de sustrato en el fondo de la maceta y luego, entierra el tutor en medio del recipiente. Rodéalo de tierra hasta que lo notes que está bien sujeto.
  2. Sitúa la planta alrededor del tutor y rellena con sustrato. Planta el ejemplar adherido al tutor y termina de rellenar la maceta. Procura que el sustrato quede bien compactado.
  3. Enrosca la planta alrededor del tutor. Una vez que esta quede bien firme en la maceta, guía el tallo para que quede bien sujeto, átalo con rafia o alambre recubierto de plástico. A continuación, riega el sustrato y pulveriza el tutor.
  4. Coloca la espaldera y después la planta. Escoge la espaldera más adecuada para tu planta y colócala en la maceta con el mismo procedimiento que el del tutor. Dispón los tallos siguiendo la estructura. No importa si no queda totalmente cubierta; ya lo hará a medida que crezca la planta.

Así que ya sabes, además de los cuidados básicos, a veces es necesario proporcionarle a nuestras plantas estas atenciones especiales para que crezcan en todo su esplendor.

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