Jardín de verano: un estallido de color

17 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la interiorista Goretti Ayubes
¿Te gustan esos jardines de verano llenos de flores de colores? La verdad es que transmiten mucha energía y le dan personalidad a los exteriores. Continúa leyendo...

Un jardín de verano lleno de colores vibrantes en tu vivienda, ¿te gusta la idea? Para lograrlo, tienes que saber que la luz que recibe esta zona de la casa en la estación estival influye en la intensidad y matices de los colores de las plantas.

Follajes y flores varían sus tonalidades en función de la luminosidad. Así pues, hay que tener en cuenta este factor a la hora de combinar los colores para, así, conseguir un explosivo mundo de tonalidades en tu jardín.

Jardín de verano, elegir y combinar colores

Son muchas las opciones que tienes de reutilizar las flores que ya se marchitaron.

Tan importante como diseñar la estructura del jardín es seleccionar los colores que queremos colocar en él. Si bien el secreto está en escoger las tonalidades preferidas, es aconsejable que estas armonicen o contrasten adecuadamente.

Antes de empezar a combinar los colores, conviene que conozcamos lo que expresan:

Jardín de verano con colores primarios

Rojo: energía

En cualquier jardín es el color más llamativo. Recurrimos a él cuando queremos realzar cualquier combinación que carezca de colorido. Es muy recomendable en rincones soleados.

La combinación de rojo, bronce y verde da como resultado composiciones acogedoras. Si se quiere conseguir un efecto más suave, hay que usar tonos granate o ciruela combinados con flores de tonalidades rosa con hojas verde oscuro.

Amarillo: calidez

Color luminoso por excelencia, su contemplación inspira calidez y alegría al mismo tiempo. Te aconsejamos usarlo en zonas soleadas ya que le aportará al jardín grandes dosis de energía.

El amarillo intensifica los otros tonos. Los resultados son espectaculares si en la combinación predomina este color sobre los complementarios como el azul y el violeta. También, funciona muy bien con flores de tonos verdes suaves y grises plateados.

Azul: calma

Es el color frío por excelencia. Inspira sentimientos de calma y reposo. Las flores azuladas cobran vida entre las hojas de tonalidades plateadas o grises.

Debes tener en cuenta que el azul se apaga ante el exceso de luz, por lo que, para acertar en su combinación, conviene mezclarlo con tonos que aporten luminosidad y brillo como el amarillo o el naranja.

Jardín de verano utilizando otros colores

Jardín de verano

Verde: relajación

El verde transmite sensaciones relajantes en sus numerosas tonalidades. La gradación puede ir desde el característico tono fresco y suave de las hojas tiernas al verde muy oscuro, casi negro, de las hojas de algunas coníferas.

Permite realizar un sinfín de combinaciones. Se asocia bien con tonos azules y amarillos, y contrasta con el rojo. Se emplea para lograr composiciones elegantes y crear zonas de separación entre colores contrastados.

Blanco: tranquilidad

Color neutro que desprende paz y calma. Es muy adecuado proporcionar al jardín abundantes notas de este color, ya que garantiza la luminosidad en todas las composiciones florales y en las zonas sombrías.

Es el aliado perfecto de todos los tonos ya sean intensos o claros. Para resaltar y aumentar el volumen de las floraciones blancas conviene intercalar especies de follaje verde.

Naranja: vitalidad

Muy vistoso y cálido. El mayor inconveniente es que obtener buenas combinaciones con el uso del naranja es complicado aunque si sabemos hacerlo, podemos lograr buenos resultados.

Acertarás si lo combinas con hojas de tonos cobrizos y con flores rojas, violetas o amarillas. Para atenuar su intensidad, puedes intercalarlo con plantas de follaje y floración de tonos crema.

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Rosa: sutileza

Inspira suavidad y dulzura. Existen dos grupos de tonalidades rosas: liláceo y asalmonado. Tenlo en cuenta para saber en qué rincones te conviene utilizar este color.

Las flores de color rosa destacan más al lado de las hojas púrpura y grises. Este color también ofrece buenos resultados combinado con el blanco y el malva.

Violeta: personalidad

Es un color frío y oscuro aunque con mucha entidad. Las flores violetas lucen toda su belleza especialmente en solitario. Conviene potenciar esta cualidad en una composición monocromática.

La combinación del violeta y el rojo será, también, muy acertada por sus efectos potentes. Si se desea crear zonas de tonalidades muy suaves, se pueden agrupar las flores violetas con los tonos lilas, azules y rosas.

¿Qué te parece la idea de combinar los colores de plantas y flores para acertar con tu jardín de verano? Nos encantará conocer tu opinión.

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