Tipos de cubiertas para la piscina

31 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el historiador del arte Francisco Jiménez
El buen mantenimiento de la piscina comienza desde la propia cubierta. Solo así conseguiremos proteger el agua de las posibles adversidades temporales.
 

En verano y en invierno, podemos disfrutar de un buen baño sin salir de casa pero, para ello, debemos conocer los tipos de cubiertas para la piscina, qué garantías nos ofrecen, las posibilidades que tienen y las múltiples facilidades que nos pueden proporcionar.

No hay nada peor que meterse en el agua y encontrar suciedad, contaminación o, incluso, que no se encuentre a la temperatura adecuada. Hoy en día, tenemos la oportunidad de prevenir estos riesgos y que se encuentre protegida ante las adversidades.

¿Por qué no tener la piscina a punto siempre que lo deseemos y buscar alternativas para ahorrar esfuerzos en su mantenimiento? No solo ganaremos en comodidad sino, también, en salud. Se considera, por tanto, una solución factible para garantizar el disfrute de toda la familia.

La cubierta telescópica baja

Cubiertas para la piscina
Imagen: tecnyvan.com

Dentro de las cubiertas para la piscina, esta es una de las más demandadas. Su diseño e instalación es bastante sencillo: forma curva, a modo de arco, sin demasiada altura, aunque esta puede ser variable según las exigencias del cliente (desde los 90 cm hasta los 180 cm).

El material que más se ha empleado es el policarbonato, transparente o semitransparente, permitiendo el paso de luz natural y conservando la temperatura interior. De este modo, no existen inconvenientes para que podamos nadar cuando está dispuesta.

 

Se puede abrir la cubierta fácilmente y se considera un recurso resistente y fuerte contra los golpes e impactos. En el caso de que haya una rotura en la superficie, puede cambiarse sin ningún problema. Además, es fácil de limpiar y previene la salida de hongos.

La mejor manera de desconectar del día a día es llegar a casa y darse un buen baño.

Cubiertas en altura de grandes dimensiones

Cubiertas para la piscina
Imagen: hiperspa.es

En el caso de que la superficie sea de gran tamaño, tenemos las suficientes razones para cubrirla aunque sea más amplia. Son diferentes a las anteriores y pueden ser una solución muy interesante para las piscinas de comunidades y barrios. Veamos algunas de sus características:

  1. Las medidas son, aproximadamente, 2 metros de altura en los laterales y hasta 3 metros en la parte central. Hay que destacar que, aparentemente, no sentimos desasosiego en el interior, sino amplitud y espacialidad, pudiendo estar de pie y jugar en el agua sin riesgo de golpes.
  2. Poseen raíles que permiten el desplazamiento de las distintas secciones de la cubierta. De este modo, podemos abrirla para los días de buen tiempo y cerrarla cómodamente sin ningún tipo de esfuerzo. Se puede considerar un sistema muy cómodo.
  3. En cuanto a los materiales, el policarbonato sigue estando presente, ofreciendo la apariencia del vidrio y permitiendo la entrada de luz. El armazón es de aluminio resistente a la humedad y, por supuesto, a la corrosión.
  4. Hay que destacar que las empresas dedicadas a la instalación de estas cubiertas realizan una adaptación a medida según el tipo de piscina. No importa si es pequeña o grande, es un recurso funcional que se adecúa perfectamente al emplazamiento.
 

Cerramientos básicos y sencillos

Piscina en casa
Imagen: piscinas-iguazu.es

Otro de los tipos de cubiertas para la piscina son los cerramientos de baja altura que se utilizan, básicamente, para cubrir la superficie y anular su uso. Es un recurso discreto, pequeño y sin que destaque en exceso; en realidad, pasa bastante desapercibido.

En este caso, nos encontramos con los mismos materiales que en las anteriores y, a la hora de bañarnos, simplemente hay que desplazar las capas hacia un lateral. No cabe duda de que ofrece grandes prestaciones.

Normalmente, esta tipología se emplea para las piscinas pequeñas, aquellas que tenemos para darnos un baño sencillo que nos refresque; no obstante, también las hay para las que son de gran tamaño.

El cobertor, cada vez menos utilizada

Cobertor de piscinas
Imagen: amazon.es

Uno de los recursos que más se ha empleado para cubrir las piscinas es el cobertor. Se considera una cubierta isotérmica que protege el buen estado del agua y previene la caída de suciedad. Cumple su cometido y resulta eficiente, pero cada vez se utiliza menos.

 

Resulta un tanto complicado el desplazamiento de la capa por encima del agua y su uso requiere más esfuerzo que las cubiertas. No obstante, hay que destacar que es un componente más económico si no queremos hacer un gasto más elevado.

  • AA. VV.: Piscinas XXI, Kripsol, 2004.