Fuentes minimalistas para el jardín

02 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el historiador del arte Francisco Jiménez
Una fuente contribuye estéticamente en el jardín, genera una ambiente distendido y favorece el clima de relax y sosiego que tanto deseamos.

La mejor manera de enriquecer los exteriores de la casa es a través de las fuentes minimalistas para el jardín. Podemos considerarlas como un medio artístico de singular belleza que favorece la estética del lugar y engalana todo el conjunto.

Generalmente, solemos limitarnos a tener ciertos elementos tradicionales y conservadores que, en el fondo, ya están muy vistos. Es momento de cambiar, innovar e introducir nuevas fórmulas decorativas en el hogar.

Cualquier celebración que se haga en el jardín o, simplemente, el hecho de poder disfrutar de él en solitario, nos resultará mucho más agradable si tenemos una fuente. Valdrá la pena invertir en un recurso de este tipo y ayudar, así, a crear un ambiente idílico.

Fuente de tubos de acero inoxidable

Fuentes minimalistas
Imagen: vidaxl.es

Un material que denota progreso y un carácter más avanzado es el acero inoxidable. Resulta evidente su resistencia y firmeza al paso del tiempo pero, también, ofrece una imagen que, aparentemente, demuestra vigorosidad y modernidad.

Un caso en particular son los tubos de acero. Dentro de las fuentes minimalistas para el jardín, esta tipología es una de las más demandadas. No ocupa demasiado espacio y se alza en altura, por lo que no vamos a perder mucho terreno.

El agua se derrama por la superficie produciendo un efecto estético muy bonito: brillos y reflejos que muestran una delicadeza sinigual que generan cierta sensación de tranquilidad. Además, la tonalidad plateada capta nuestra atención y si le incorporamos unas luces en ensalza la figura.

Una manera de mostrar que estamos a la última moda.

Las fuentes con cascada, un efecto natural

Fuentes minimalistas: cascada
Imagen: pinterest.es

Si queremos proporcionar un sentido más natural a la fuente, lo ideal es que dispongamos una cascada. No es necesario que esta caiga de forma natural como solemos ver en el campo, sino con un encauzamiento perfectamente dirigido.

Dentro de esta tipología, tenemos distintos ejemplares. Veamos, por tanto, algunos de los más interesantes que actualmente están en el mercado:

  1. La tendencia minimalista es la idónea. Simplemente, se organiza por un panel que puede estar exento de la pared y, a través de unos conductos interiores, sale el agua por una hendidura y se arroja a un depósito. El propósito es crear un estilo zen.
  2. Otro caso sería si el panel se encuentra adherido a un muro; es decir, como si apareciese el agua de forma casual desde la pared. Al igual que la anterior, la sensación es la misma: sale a través de la abertura horizontal y se produce un efecto estético más naturalista.
  3. Los materiales son muy diversos desde la piedra hasta el aluminio o el acero. Se considera un recurso muy moderno, rompiendo con la idea de fuente clásica y diferenciándose claramente de los típicos estanques tradicionalistas.
  4. Las líneas rectas están presentes en todo momento. La curva que genera el agua es el único factor diferencial, siendo dinámica y enérgica en su caída. Se percibe, a su vez, la sensación de contemporaneidad y combina perfectamente con el jardín.

La relación entre las curvas y las rectas

Fuente curva
Imagen: pinterest.es

Dentro de las fuentes minimalistas para el jardín, hay que hacer mención especial a aquellas que ofrecen una imagen singular, como si fuese una puesta en escena de un recurso pintoresco que llama bastante la atención.

Son muy comunes las que tratan de combinar curvas y rectas. Se sigue, por tanto, una idea contemporánea, algo muy propio de las fuentes actuales, ya que tratan de generar un ambiente mucho más distendido, placentero y tranquilo.

Se conforman por un panel o columna en altura que desprende el agua por su superficie; por otro lado, se añade un cueco en cuyo centro borbotea agua de cierta soltura. Incluso, poseen luces que llenan de encanto todo el conjunto.

La fuente es una escultura

Este tipo de fuentes no dejan de ser esculturas que no destacan por su apariencia, sino por su efecto. Ayudan a ambientar y a crear un espacio ensimismado, como si realmente fuesen producto de un artista, pero introduciendo la pieza en nuestra propia casa.

Sin embargo, también está la posibilidad de colocar una escultura vanguardista en el centro. Esta puede estar a modo de adorno o que se convierta en la propia fuente; además, se suele complementar a su alrededor con un emplazamiento de agua.

Imagen: amazon.es

  • Stevens, David: Una habitación en exterior: diseñar el jardín en casa, Blume, 2008.