Un dormitorio Feng Shui: lo que sí y lo que no debes tener

Mónica Heras Berigüete·
27 Marzo, 2020
Toma nota y crea un dormitorio Feng Shui para que la armonía y el descanso lleguen a tu vida.
 

Seguro que has oido hablar más que de sobra acerca del Feng Shui, esa filosofía oriental milenaria que se encarga de equilibrar la energía de los ambientes a través de los colores, los materiales y la colocación de los objetos. Hoy queremos darte las claves para que crees un dormitorio Feng Shui y respires paz y armonía.

¿Qué es un dormitorio Feng Shui?

Feng Shui para el dormitorio.

Para el Feng Shui, el dormitorio es el lugar de la intimidad en el que te retiras a descansar tanto física como espiritualmente y lo consigues gracias a un sueño reparador. Una colocación inadecuada de los elementos puede ocasionar que tengas problemas a la hora de dormir o que te levantes cansado y sin ánimo.

De ahí que sea uno de los lugares clave para hacer que la energía fluya adecuadamente y lograr así un equilibrio perfecto en la rutina diaria. En un dormitorio Feng Shui, hay cosas que son recomendables tener y otras que debes evitar. Empecemos por lo que no debes tener en él bajo ningún concepto.

Los «noes» de un dormitorio Feng Shui

Dormitorio armario vertical.
 

No a cualquier aparato electrónico

Para tener un dormitorio Feng Shui, lo primero que que deberías desterrar sería la televisión y junto con ella, la tablet, el ordenador y sí, también el móvil. Todos ellos son ladrones de energía que no te permiten descansar correctamente.

Si además tienes pareja, no te imaginas el daño que podrían hacerle a tu relación. Desenchufa y conecta con el que tienes al lado. Si, por el contrario, vives solo, es el momento de dedicarte un ratito a ti mismo y apartarte de las ondas electromagnéticas y las redes 5g.

No a elementos activadores

¿A qué nos referimos? Pues a todo aquello que active el flujo de energía puesto que el dormitorio es un lugar de descanso. Por ellos, debes evitar los colores fríos pero, también, el exceso de los tonos cálidos puesto que en el Feng Shui tanto el exceso como el defecto generan intranquilidad.

Otros objetos que activan el chi o energía vital son las peceras, los aparatos de ejercicio e, incluso, los libros… Vale con tener uno o dos en la mesita de noche si los estás leyendo, pero evita tener una estantería a modo biblioteca. ¡Ah! y ni hablar de tener por ahí las facturas o papeleo sin guardar; ya te imaginas que no van a favorecer ni un poquito tu descanso.

En un dormitorio Feng Shui, ojito con los espejos

No es que no puedas tener espejos en tu dormitorio pero hay que saber cómo colocarlos. Nunca apuntando directamente hacia la cama, o sea que si estás tumbado o recostado, no debes verte reflejado en él. Lo ideal es que, si tienes un espejo frente a tu cama, lo cambies de sitio o, en su defecto, lo tapes todas las noches. ¿Por qué? La energía se retroalimenta al chocar con él y no nos deja estar en paz.

 

Los «sies» de un dormitorio Feng Shui

un dormitorio Feng Shui

La importancia de un cabecero

Según esta filosofía oriental, en la cabeza está el punto energético más potente y por ello, debes protegerlo. El cabecero perfecto cuanto más robusto mejor y debería tener una base firme pegada a la pared. Lo ideal sería de madera pero es preferible que pongas una tela a que no tengas nada.

Y olvídate de tener tu cama en medio de la habitación; tener una zona de paso detrás te haría sentir expuesto al no tener controlado visualmente el espacio. Lo mismo pasa con las ventanas, jamás de cabecero.

Siempre de dos en dos

Para un dormitorio Feng Shui en el que se respire armonía, a los lados de la cama siempre pon dos mesitas de noche, da igual que no sean iguales (aquí te dejamos unas ideas de mesitas de noche súper creativas) pero la simetría es importante. También añade dos lámparas y el resto de objetos decorativos que sean números pares.

Una vez más tanto si tienes pareja como si no la tienes, se trata de buscar el equilibrio, la estabilidad y la vitalidad.

El orden ante todo en un dormitorio Feng Shui

Y por último, recuerda tener todo lo más ordenado posible porque lo que es fuera, es dentro y si tu dormitorio está patas por hombros, tu espíritu y tu mente también lo estarán.

 

Ahora sí, disfruta de los beneficios que la sabiduría oriental ofrece para vivir mejor.