La piedra y el mármol: resistencia en tus suelos

01 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la interiorista Goretti Ayubes
Nos encantan los suelos resistentes y duraderos, ya que nos aseguran que permanecerán en buenas condiciones durante mucho tiempo. ¿Qué te parece si te hablamos de la piedra y el mármol?

Sin lugar a duda, la principal cualidad de los suelos hechos en piedra y mármol es su gran resistencia. Estos dos materiales te permitirán obtener resultados decorativos muy distintos.

Y ahora viene lo mejor de todo, son muy adecuados tanto para ambientes clásicos como rústicos y, también, contemporáneos. Así que, si estás pensando en cambiar los suelos de tu casa, ¡toma nota!

La piedra y el mármol

Los dos materiales son muy recomendables desde un punto de vista funcional y decorativo. Así que, si estás interesado en darle un cambio de imagen a los suelos de tu vivienda, no lo pienses más.

La piedra, una opción muy versátil

Suelos de piedra

Resistencia y elegancia. Estas serían las dos principales cualidades de los pavimentos de piedra. Eso sí,  son caros y de difícil instalación pero, una vez colocados, te durarán toda la vida.

La piedra es un material pesado, por lo que hay que instalarlo sobre superficies duras y resistentes, por ejemplo, encima del hormigón y fijarlo con cemento o cemento cola.

Para que quede bien, el hormigón tiene que estar totalmente seco y bien nivelado. Por ello, en general, la piedra se usa solo en plantas bajas. Tenlo en cuenta a la hora de decidirte.

Por su resistencia y dureza, la piedra resulta muy adecuada para entradas y vestíbulos u otras estancias conectadas con el exterior de la vivienda. No obstante, algunas piedras funcionan bien en cocinas y en cuartos de baño.

Ten en cuenta que un suelo de piedra puede resultar especialmente agradable en verano y, sin embargo, en invierno tendrás que contrarrestar su tacto frío colocando alfombras o esteras.

Mucha variedad de piedras

Cocina con suelo de piedra.

La piedra se comercializa en forma de losas o baldosas y puede tener distintos acabados (mates, pulidos, serrados), además de diversos colores, formas y tamaños.

Aunque este material se suele asociar a ambientes clásicos o rústicos, quedará muy bien en decoraciones contemporáneas ya que puede crear combinaciones muy efectivas.

Te vamos a dar un consejo: si quieres darle a tus suelos un plus de elegancia, no dudes en utilizar piedras cortadas en formas regulares. Si tu deseo es un pavimento más rústico, utiliza las formas irregulares.

No pases por alto la piedra antigua que suele colocarse en las plantas bajas de viejas casas de campo, y es un lujo difícil de conseguir en una vivienda de nuevo uso por su elevadísimo precio.

El mármol, un recurso muy estético

Suelo de baño en mármol blanco.

El mármol es el material más elegante, de estilo clásico y que nunca pasa de moda. Utilizarlo en los suelos de tu casa es sinónimo de lujo. Es el aliado perfecto de las construcciones monumentales o históricas.

Su durabilidad y belleza son su mejor tarjeta de presentación. Sin embargo, es poco resistente a las rayaduras y, aunque se trata de un material impermeable, es muy poroso, por lo que se mancha con facilidad.

Por este motivo, no es aconsejable emplearlo en el suelo de la cocina; en cambio, en el baño da muy buen resultado, ya que no se estropeará con la humedad del ambiente.

Ten en cuenta también que, dependiendo del acabado de su superficie, puede resultar resbaladizo. Así piensa bien dónde vas a colocarlo para que no te surjan futuras complicaciones.

Si cuentas con un presupuesto ajustado, te aconsejamos que te pienses dos veces su elección, ya que su principal inconveniente es el precio elevado que tiene.

Variedades de mármol

Decoración de suelos

Visualmente el mármol se caracteriza por las vetas de color. Las distintas calidades existentes se diferencian básicamente por su fragilidad. Tenlo en cuenta a la hora de elegirlo.

Las calidades más resistentes son las categorías A y B, mientras que las más delicadas se dividen en categorías C y D. Todas ellas presentan una amplia gama de tonalidades que van desde el rosa al rojo, verde, marrón o negro.

Ten en cuenta también a la hora de ajustar tu presupuesto que el mármol se puede encontrar en láminas grandes o en forma de baldosas más económicas.

Y por último, compartimos contigo un pequeño truco: si quieres que tus estancias parezcan más grandes, utiliza un mármol de color claro y brillante; verás que buen resultado obtienes.

La piedra y el mármol, dos buenas opciones para cambiarle el look a las estancias de tu casa.