Estilo kinfolk y la vuelta a nuestros orígenes

Mónica Heras Berigüete·
14 Agosto, 2020
El estilo kinfolk promete una vuelta a la sencillez de lo rústico y de lo artesanal, de los materiales con alma y los colores cálidos. ¿Lo conoces?
 

Resulta paradójico que en plena revolución tecnológica busquemos espacios más sencillos para habitar en donde los materiales naturales nos lleven a esa sensación de calidez tan acogedora. El estilo kinfolk es ahora la máxima representación de estas premisas y promete quitarle el protagonismo al nórdico, ¿lo logrará?

A continuación, te diremos de dónde viene, en qué consiste y cómo puedes aplicar estos fundamentos estéticos en la decoración de tu hogar. ¿Te apetece explorarlo?

De dónde viene el estilo kinfolk

Estilo kinfolk en casa
Imagen: pinterest.es

Esta tendencia decorativa nos invita a volver a nuestros orígenes, al placer de lo simple. Surge en EEUU y encuentra mucha inspiración en la manera que vive la comunidad Amish, quienes se centran en lo que pueden obtener de la naturaleza y a la apacible vida en el campo.

Este estilo también encuentra mucho de ese apego por la tierra en la campiña francesa, en la manera relajada que tienen los italianos de disfrutar de los placeres mundanos y del colorido de las islas griegas. Nos invitan a apostar por lo local, por los sabores auténticos y esos detalles que nos llenan de aronía.

 

El éxito de esta forma de vida es tal que existe una revista con este nombre dedicada a hablar de los beneficios de vivir así, da cursos de cocina basados en recetas ancestrales y con productos orgánicos y locales. Promueven la vida en comunidad, lo gratificante que resulta compartir desde la paz y la calma en torno a la mesa.

Los principios básicos del estilo kinfolk

Decorar el hogar
Imagen: pinterest.es

Si hablamos de decoración, este estilo promueve una mezcla de diseños vintage con un punto rústico y una marcada tendencia nórdica e industrial. Lo mejor es que conviven colores, diseños y materiales de una forma minimalista con esos toques bohemios que tanto nos gustan.

Lo materiales

Al buscar la esencia de cada cosa, es evidente que se basa en los materiales rústicos y más bien sobrios. Son amantes de los muebles antiguos y de las fibras naturales. En cuanto a la madera, el acabado raw es lo que más se acerca a su esencia, con sus acabados rugosos y en bruto que pueden casar a la perfección con la piedra.

Si hablamos de textiles, nada mejor que el lino y el algodón para darle ese toque tan acogedor a cada rincón de nuestras casas. En Zara Home, hemos encontrado unos cojines que van fenomenal con este estilo.

 

Pasión por las manualidades

Por otro lado, el estilo kinfolk defiende que cuando tenemos elementos DIY en casa, nuestros espacios se convierten en lugares únicos e irrepetibles. Por eso, la propuesta es combinar esos muebles con solera y detalles industriales, con piezas de artesanía y objetos reciclados o restaurados por nosotros mismos.

Estilos decorativos para la casa

Los colores del estilo kinfolk

Las paredes suelen ser un lienzo en blanco que genera espacios simples y luminosos. El resto de la decoración bebe de una paleta cromática en tonos cercanos a lo que la naturaleza ofrece, con los beiges, el gris, el verde y los marrones como protagonistas absolutos.

Un toque de exotismo

Para completar este look tan  auténtico como natural,  también serán de gran ayuda los estampados étnicos y los recuerdos traídos de algún viaje. Si todo tiene ese punto artesanal, será un doble acierto. Esta es una manera de agregar un toque más dinámico a la sencillez de este estilo deco.

Las plantas: la clave del estilo kinfolk

La conexión con la naturaleza es a través de las plantas, por lo que este estilo pide casi como ningún otro, que creemos un espacio verde en casa. Pero no de cualquier forma, sino llenado de estos detalles tan artesanales, únicos y simples los espacios y esto es con macetas de barro, con colgantes hechos de macramé o con botellas de vidrio recicladas.

 

El estilo kinfolk parece un firme candidato para convertirse en el más admirado de los amantes de la decoración. Después del estilo nórdico y su vertiente industrial, este hace una nueva vuelta de tuerca hacia lo más natural y auténtico.