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¿Cómo ocultar el aparato de aire acondicionado?

No dejes que el aparato del aire sea un estorbo para la estética del hogar. Toma nota de cómo puedes esconderlo sin dejar de lado su función.
¿Cómo ocultar el aparato de aire acondicionado?

Con la llegada del buen tiempo y el calor, se dispara el número de ventas de aparatos de aire, sobre todo en aquellas zonas donde las temperaturas llegan a ser muy elevadas. En esta ocasión vamos a mostrar algunas fórmulas sobre cómo ocultar el aparato de aire acondicionado.

Es posible que te veas obligado a adquirir un aparato de este tipo; sin embargo, puede romper por completo la estética de tu hogar. Ocurre algo parecido con los radiadores. Pero, tranquilo, existen alternativas que nos solucionan el problema.

No hay que alarmarse ni convertir este asunto en un conflicto de difícil solución; todo lo contrario, existen diferentes maneras de poder esconderlo sin que pierda su función de forma eficiente. De hecho, hay empresas que los venden con diseños más interesantes para que se conviertan también en objetos de decoración.

Aparato situado en el suelo

Aire acondicionado en el suelo.

Uno de los aparatos más comunes en los hogares es el que se sitúa en el suelo. Ocupa un espacio considerable y no llega al metro de altura. No obstante, puede desentonar y desequilibrar por completo la armonía decorativa del conjunto.

En este sentido, es mejor ocultarlo y solucionar un conflicto. Al tener una forma rectangular, puede disponerse un mueble de madera que lo esconda, cubriéndolo por completo. Eso sí, no debe ser opaco, ya que no le permitiríamos dispensar el aire.

La madera es el mejor material para esta función. Posee aberturas que facilitan la salida del aire. También está la posibilidad de emplear una estructura de metal, la cual puede pintarse del color que se desee. De todos modos, recomendamos utilizar mejor la madera para esta finalidad.

Estaríamos cumpliendo una doble función: ocultar el aparato y decorar con un mueble.

Ocultar el aparato de aire acondicionado

Aire acondicionado en el techo.

El aparato más común es el que se sitúa en la parte superior de la pared. Tiene un formato rectangular y no ocupa tanto espacio como lo hace el del suelo. En este caso, el aire sale desde la parte alta de la habitación y queda completamente visible desde cualquier ángulo.

  • Una fórmula para ocultarlo es aplicando el mismo sistema que hemos dicho con el aparato de suelo. Puede colocarse una carcasa de madera que lo recubra y que tenga orificios para que salga el aire. Quedaría a modo de armario pequeño.
  • Otra posibilidad es pintando el aparato del mismo color que la pared o aplicando el papel pintado por encima. De esta manera, puede camuflarse ligeramente y pasar más desapercibido. De todos modos, su tamaño hace que no pueda esconderse demasiado.
  • Una de las soluciones que más éxito tiene es escogiendo un ejemplar que tenga un diseño innovador, atractivo y moderno, que pueda encajar en el estilo de la casa, sobre todo si la estética es más bien contemporánea o minimalista.
  • Si ninguna de estas opciones te convence, otra posibilidad es situar el aparato justo encima de la puerta de entrada a la habitación. Ese es el punto menos visible a nuestros ojos y donde puede quedar más resguardado.

Conducción interna del aire

Aire acondicionado interno.

El sistema más eficaz que oculta de manera directa y eficiente el aire acondicionado es a través de conductos internos no visibles. Suelen situarse por la parte superior y expulsan el aire hacia la habitación a través de rejillas pequeñas.

Estas pueden ser de mayor o menor tamaño, pero es, sin duda alguna, la mejor manera de que quede oculto todo el sistema de ventilación. De hecho, es el que se suele emplear en espacios comerciales y hosteleros para ahorrar espacio y guardar mejor la estética del lugar.

En el mundo de la decoración siempre hay una alternativa.

Ocultar el aparato de aire acondicionado en la fachada

Aire acondicionado en la fachada.

Todo aparato de aire acondicionado está conectado con un motor y ventilador externo a la vivienda que favorecen la ventilación y el buen funcionamiento del sistema. Es fácil de ver en ciudades donde hace mucho calor que las fachadas están repletas de estos aparatos.

Una fórmula para esconderlo es colocando un armazón metálico que sea resistente a las inclemencias meteorológicas. También está la posibilidad de colocar una rejilla que lo oculte un poco y proteger la estética exterior de la vivienda.

¿Cómo debe ser el mantenimiento del aire acondicionado?

¿Cómo debe ser el mantenimiento del aire acondicionado?

Los cuidados básicos del aire acondicionado nos aseguran un buen rendimiento energético y evitan problemas para nuestra salud y para el medio ambiente.


Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Salamanca, posee conocimientos en distintas ramas del arte y la historia, concretamente en los campos del patrimonio histórico, la arquitectura, la pintura y la escultura; además, amplía su formación en el ámbito del diseño de espacios de interior, principalmente en la concepción espacial interna de las viviendas, cómo repercute la iluminación y la aplicación de las artes decorativas. En su trayectoria profesional, ha combinado sus dos grandes pasiones: la docencia en materia de arte e historia y los museos. Actualmente, trabaja como profesor de instituto y como redactor para Grupo M Contigo. Posee una amplia experiencia en el ámbito de la gestión cultural y la musealización de espacios expositivos, habiendo trabajado dentro de esta rama en el Museo del Ejército (Toledo). Sus investigaciones se centran en la comprensión de los principios fundamentales que rigen las artes, su exposición visual y su aplicación en el mundo del interiorismo. Por otro lado, ha trabajado como guía y gestor de sala de exposiciones en Romanorum Vita (La Caixa). A su vez, se especializa en la redacción de contenidos vinculados en distintas temásticas culturales y artísticas. Se considera un apasionado del cine, la música, la historia y la aplicación y desarrollo de las artes en sus distintas vertientes con presencia fundamental en las arquitecturas del presente.