El color coral: delicadeza y calidez

14 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el historiador del arte Francisco Jiménez
El coral es un color que resulta agradable a la vista y proporciona calidez y sosiego en el ambiente. Se considera muy apropiado para estilos que buscan elegancia y sofisticación.

Los cromatismos que incorporemos en el hogar generan un ambiente determinado que, en cierta medida, define nuestra personalidad. Un caso en particular es el color coral: delicadeza y calidez para enriquecer los espacios de una forma sutil.

En ocasiones, dudamos sobre la manera de decorar los interiores. Nos planteamos qué mobiliario escoger, qué materiales son mejores, qué estilo se adapta mejor y, sobre todo, cuáles son las tonalidades que deben estar presentes.

El principal objetivo que debemos marcarnos es la consecución de la plena comodidad. En este sentido, nos referimos tanto a la física como a la visual; es decir, debemos sentirnos a gusto en el entorno que tenemos alrededor, y percibir sensaciones que nos agraden y nos hagan disfrutar de la casa.

¿Cómo es el color coral?

Color del año Living Coral.

A la hora de realizar una descripción del color coral, podemos decir que forma parte de la familia de los tonos cálidos. Sin embargo, no muestra una apariencia demasiado estridente ni tampoco intensa, de hecho tiende a ser un tanto pálida y singular.

Si tuviésemos que enmarcarlo dentro de un ámbito específico, se encuentra dentro de la categoría de los pastel y, por otro lado, se vincula directamente con el color salmón, hasta tal punto que podemos llegar a confundirlos entre sí.

En ningún momento podemos decir que sea radiante, sino que posee cierta palidez y, a su vez, bebe de las cualidades propias de los cálidos. Al igual que ocurre en el mundo de la moda, se caracteriza por la elegancia y el esplendor.

Una tonalidad que, estéticamente, resulta muy interesante para los interiores.

¿En qué partes del hogar se puede trabajar?

Pared en Living Coral.

El color coral tiene la posibilidad de ubicarse en cualquier parte de la casa; incluso, en el propio exterior puede ofrecer una primera toma de contacto visual que nos transmita cierta delicadeza estética. En cuanto a los interiores, veamos algunos lugares donde se puede trabajar:

  1. En las zonas comunes, como puede ser el salón, el pasillo o la entrada, se agradece tener una tonalidad así. Transmite serenidad y confort. Si recibe luz natural, ayuda a enriquecer el espacio y potencia la luminosidad.
  2. En el dormitorio, también tiene muchas posibilidades. Se considera muy apropiado para estilos clásicos, barrocos y rústicos, ya que encaja muy bien con la madera y con los recursos metálicos oscuros.
  3. ¿De qué manera se puede aplicar en el baño? No es cuestión de que tome presencia completando todo el espacio, ya que saturaríamos la atmósfera; en realidad, conviene que contraste con el blanco y generar, así, una armonía cromática mucho más estable.
  4. ¿Tiene posibilidades en la cocina? Probablemente, este sea el lugar donde menor capacidad de desarrollo tenga. De todos modos, sí que se puede disponer en el mobiliario, pero necesita ser contrarrestado con el blanco o los neutros, ya sea a través de la encimera o los electrodomésticos.
  5. Si tuviésemos que escoger las zonas donde utilizar el color coral, son las paredes y los muebles donde mejor se puede establecer; en cambio, hay que desechar la posibilidad de situarlo en los suelos o el techo.

El color coral en la terraza

Living Coral.

La terraza es uno de los espacios donde se realza esta tonalidad. Se consigue un ambiente distendido, sosegado y exótico, siendo muy apropiado para aquellas en las que vamos a pasar mucho tiempo y donde recibimos a invitados.

Su combinación con el verde de las plantas, los suelos de madera y el mobiliario de color blanco o neutro hace que obtenga mayor protagonismo. De esta manera, se produce un entorno cuidado y bien correspondido.

En el caso de que se encuentre en las paredes, no es preciso que aparezca también en otros recursos decorativos. Lo ideal es que exista una buena sintonía generalizada, teniendo en cuenta que la decoración influye en los estados de ánimo.

Su disposición en recursos decorativos concretos

Hasta ahora hemos abordado su aplicación fundamentalmente en las paredes; sin embargo, también puede tomar presencia en otros elementos, como pueden ser los cojines de un sofá o la tapicería de una butaca.

A su vez, una alfombra o las propias cortinas del salón también son un buen soporte, siempre y cuando en el resto de recursos de alrededor no esté también dispuesto. Lo ideal es que esté individualizado.

En definitiva, debemos tener presente que el color coral se convierte en una buena apuesta para ornamentar y embellecer los interiores.

  • Lluch, Francisco Javier: Arte de armonizar los colores, Barcelona, Imprenta de El Provenir, 1858.