Con estos trucos volverás a enamorarte de tu casa

Mónica Heras Berigüete·
19 Noviembre, 2020
No te rindas, enamorarte de tu casa nuevamente es posible y, con estos consejos, volverás a caer rendido a sus pies.

Un día te levantas y ya no sientes lo mismo. Te aburre, estás harto de ver siempre lo mismo y te encantaría empezar de nuevo. Es un sentimiento bastante común, pero no te preocupes: puedes volver a enamorarte de tu casa.

Con unos cuantos cambios por aquí y unos ajustes por allá, recuperarás la ilusión perdida y tu hogar será ese lugar acogedor y precioso que tanto te gustaba. No des por perdida vuestra relación, aún tenéis una oportunidad.

Enamorarte de tu casa será tu prioridad

Mesa de centro de bambú, toda una novedad en interiorismo

Encontrarte cómodo en tu casa es fundamental y, para ello, debes elegir un estilo decorativo, una paleta cromática, un mobiliario, adornos, cuadros, iluminación… Son muchos los detalles que hay que tomar en cuenta.

El problema está en que uno cambia y aquello que a priori te tenía enamorado, ahora no te hace palpitar, ¿verdad? No es momento para tirar la toalla, solo hay que hacer algunos cambios que te ayudarán a recuperar la magia.

El protagonismo principal

Seguro que con el tiempo te has ido haciendo de muebles y cacharros que tienes expuestos en casa sin mucha convicción. ¿Qué te parecería guardar unos cuantos y dejar solo los que más te gusten?

Sí, te proponemos un proceso Marie Kondo en toda regla: si te hace feliz, te lo quedas y si no… ya sabes lo que hay que hacer. Cuando centras la atención solo en aquellas piezas que de verdad te encantan, la perspectiva cambia y podrás ver tus espacios con otros ojos.

Enamorarte de tu casa y buscar inspiración

Si bien es cierto que lo mejor es tener casas vívidas, reales e imperfectas, tampoco está de más buscar algo de motivación en las revistas de decoración. Pon atención en cómo colocan los plaids sobre los sofás, o en la posición de las mesitas de centro.

Recrea lugares apetecibles con los que tendrás un amor a primera vista. Puedes probar a hacer la cama como en los hoteles y a llenarla de cojines preciosos.

El cambio siempre enamora

Si no te convence lo que tienes, siempre podrás cambiarlo. Te invitamos a que muevas los muebles de sitio, los cuadros de pared y los objetos decorativos de estantería. Muchos de ellos recuperarán el protagonismo perdido y tú tendrás nuevos parámetros.

De paso, podrás ir quitando todas esas pequeñas cosas que tienes por medio como las facturas, un lápiz, una libreta, y devolverlas a su sitio. Hazte con unas cajas como estas de Kave Home para tenerlo todo bien guardado.

Con estos trucos volverás a enamorarte de tu casa

Enamorarte de tu casa haciéndola tuya

¿Qué significa esto? Sencillamente que pongas mucho de ti en cada rincón. Olvídate de los espacios impersonales y añade flores, recuerdos de tus viajes o fotos enmarcadas. Solo así plasmarás esa sensación de calidez de hogar que tanto te gusta.

Las plantas también son grandes aliadas a la hora de aportar personalidad a las atmósferas. Hay muchas especies fáciles de cuidar, así que no tienes pretextos.

Usa tus mejores armas para recuperar el tiempo perdido

Tendrás que poner de tu parte si quieres recuperar el amor. Llegados a este punto, te toca arriesgar un poquito y atreverte a probar cosas nuevas para avivar la chispa.

Prueba a pintar las paredes de algún color diferente y combínalo con un sofá que llame la atención, por ejemplo. Otra cosa con la que puedes experimentar es combinando tus alfombras; aquí, te dejamos algunos tips interesantes.

Muchos mimos para enamorarte de tu casa

Por último, no hay nada que resulte más seductor que llenar de atenciones al objeto de tu deseo. Haz limpieza profunda, añade aromas a tu hogar que te llenen de calma, cuida la iluminación… solo tú sabes lo que tu casa necesita.

La desidia no te deja ver claro y necesitas reconectar con ella, así que mírala detenidamente y atiende todos esos rincones que has dejado abandonados.

Verás como vuelves a sentirte pleno y feliz estando en casa. Solo necesitas un poco de dedicación extra y toda la intención de que las cosas vuelvan a ser como antes.