Soluciones para tener ordenado el calzado

21 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el historiador del arte Francisco Jiménez
Solemos tener malos hábitos a la hora de organizar el calzado en el hogar. Lo dejamos en cualquier parte y esto genera desorden. Es momento de cambiar y buscar alternativas que puedan beneficiarnos.

Una de las costumbres que solemos tener es llegar a casa y dejar los zapatos o zapatillas en cualquier parte. Al estar cansados, no nos importa hacer este desbarajuste; por eso, es conveniente que atendamos a algunas soluciones para tener ordenado el calzado.

Debemos considerar que los malos hábitos personales se reflejan en la decoración del hogar. Esto mismo nos ocurre con la ropa, la bisutería, los armarios, etc. Si nos acostumbramos a ciertos vicios nocivos, estos pueden generar un deterioro estético y formal.

Hoy en díam existen diferentes recursos mobiliarios que nos ayudan a mantener una organización interna. Esta es la línea que debemos seguir en todas las estancias de la casa, pero especialmente en aquellas que tienen una aplicación más personalizada, como puede ser el vestidor.

Orden y funcionalidad

Trucos infalibles para decorar las zonas de paso

Uno de los principios que debe regir el hogar es el orden. Solo a través de él se puede lograr el equilibrio personal y la estabilidad en la vivienda. Algo en lo que estamos todos de acuerdo es en que debe reinar, ante todo, una regulación adecuada de la disposición de todos los recursos mobiliarios.

A su vez, esta idea puede compaginarse con el principio de funcionalidad. Además de realizarse una contribución decorativa, también puede aplicarse ese sentido de practicidad; es decir que sea algo utilitario y, a la vez, nos proporcione una serie de comodidades.

Muchas personas prefieren un hogar en el que prime la utilidad de cada recurso; en cambio, otras escogen muebles donde destaca más la apariencia que el propio contenido. Lo bueno del mundo del interiorismo es que se pueden relacionar estos dos planteamientos.

Las nuevas tendencias estéticas se decantan más por el orden y la funcionalidad.

Para tener el calzado ordenado lo mejor es el zapatero

Uno de los componentes más recurrentes en los hogares es el zapatero. Los hay de muchos tipos y ofrecen todo tipo de posibilidades, la cuestión está en decidirse por el más adecuado y el que mejor encaje al conjunto. Veamos algunas tipologías:

  1. La entrada puede convertirse en un elemento funcional y esencial para el orden. Es una manera de evitar el acceso a los interiores con el calzado de la calle. Puede colocarse un mueble que quede a la vista y que tenga varios pisos o tenga diferentes baldas.
  2. En el dormitorio o el vestidor también tiene cabida. En este caso, interesa que sea a modo de armario con puertas abatibles para que ganemos espacio y el mueble contribuya estéticamente en el lugar. Suelen ser de 2 o 3 partes y albergan una gran cantidad de ejemplares.
  3. Otro caso son los percheros que poseen, a su vez, un asiento y justamente debajo un estante destinado única y exclusivamente para el calzado. Este recurso puede disponerse en cualquier parte de la casa, teniendo en cuenta su capacidad de adaptación; no obstante, donde mejor queda es en la entrada.
  4. Un gama muy interesante son aquellos que permiten ahorrar espacio. Se posicionan para los estilos más contemporáneos: minimalistas y vanguardistas. Se conforman, básicamente, de algunos soportes ordenados en altura.

El organizador de calzado

Zapateros blancos
Imagen: maisonsdumonde.com

Para tener ordenado el calzado, existe una solución muy eficaz y que puede quedar muy bien en las habitaciones juveniles. Nos estamos refiriendo a los zapateros que se colocan colgados de las puertas o del propio techo.

Esto nos permite ganar espacio en la estancia. En lugar de ser un mueble más que se apoye en el suelo, este caso va mucho más allá y trata de beneficiarnos tanto en la organización como en la propia utilidad.

No pierde la esencia del zapatero tradicional y, por otro lado, puede llegar a tener gran número de aberturas para colocar todo tipo de zapatillas. Por este motivo, se consolida como una opción muy interesante para los niños aprendan a ordenar por sí solos.

¿Qué hacer si no tenemos un zapatero?

En el caso de que no tengamos un mueble como los que hemos visto hasta ahora, no hay que caer en los malos hábitos; por eso, cada vez que lleguemos a casa podemos destinar un rincón de la entrada para dejar el calzado.

Para las zapatillas de estar en casa, hay que utilizar siempre el mismo lugar del dormitorio. Hay que evitar el dejarlas en cualquier parte o que estén desperdigadas. Esto puede llegar a sacar de quicio, sobre todo si convivimos con alguien desorganizado.

Por tanto, hay que tener presente una idea que, al fin y al cabo, resulta fundamental: tener la casa ordenada es sinónimo de bienestar emocional.

  • Kondo, Marie: La magia del orden, Aguilar, 2001.
  • Tabero, Pepa: Manual de la casa limpia y ordenada, La Esfera, 2016.