Reformas, ¿quieres tenerlo todo bajo control?

18 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la interiorista Goretti Ayubes
Llega el final del verano, ¿qué tal si realizas esa reforma en tu vivienda que llevas tiempo posponiendo? No te preocupes porque aquí encontrarás los mejores consejos para que no te surjan problemas.

En las reformas, planificar y controlar evita importantes quebraderos de cabeza. Pero ¿qué pasos debes seguir para que la obra sea un éxito? ¿Por dónde es conveniente empezar?

Las quejas más habituales hacen referencia a los inesperados gastos que inflan el presupuesto, la baja calidad de los acabados, el incumplimiento de los plazos y las patologías posteriores que obligan a reformar de nuevo.

Aunque parezca imposible, todos estos problemas pueden evitarse. Y te preguntarás: ¿cómo? Sigue los consejos que encontrarás a continuación y verás que no habrá reforma en tu vivienda que se te resista. ¡Prometido!

Reformas, cuatro pasos básicos

Reforma perfecta para una casa.

1. Asesor cualificado

Según los expertos, el 90 % de las obras serían un éxito si se contara con el asesoramiento de un profesional cualificado (ya sea un arquitecto, un aparejador o un diseñador de interiores).

Evidentemente, no todas las reformas precisan de un técnico. Pintar una habitación, por ejemplo, puede hacerlo cualquier persona que posea cierta habilidad y paciencia, pero es muy recomendable acudir a un especialista cuando se trata de cuestiones tales como derribar un tabique o instalar un sistema de calefacción.

Ante la duda, siempre es preferible acudir a un profesional. La misión de este es planificar la reforma para eliminar o reducir al máximo los imprevistos. Pero, además, ¿qué debe hacer?

  • Un chequeo a la casa para comprobar las partes vitales de la vivienda (techos, paredes maestras, cubiertas…). ¿El objetivo? Saber en qué estado está la vivienda, qué obras se pueden hacer y de qué manera. También, informará de los permisos necesarios.
  • Facilitarte un proyecto y un presupuesto escrito y detallado de la obra o las diferentes obras a realizar; de esta forma, se evitarán trabajos y pagos extras.
  • Definir la calidad de los materiales a emplear y sus características para impedir que te engañen y lograr, así, que el acabado final sea el previsto.
  • Dirigir la obra para ajustarse al proyecto y a los plazos. Ten en cuenta que la misión del contratista no es dirigir la obra sino coordinar el trabajo de los operarios.

2. Reformas y permiso de obras

Pide una licencia de obras. No es un gasto inútil sino imprescindible, ya que te da derecho legal de hacer esa reforma y evitas los problemas posteriores de posible derribo.

  • Ayuntamiento: acude a este organismo; allí, te informarán si puedes hacer las obras, te pedirán los documentos necesarios y te concederán el permiso según el tipo de reforma.
  • Comunidad: si la obra atañe a algún elemento común del edificio, el Ayuntamiento te exigirá la conformidad, por escrito, de los vecinos. Debes tenerlo en cuenta para evitar problemas.

3. Empresa cualificada

Reformar la casa
Foto de Bidvine en Pexels

Contrata a una empresa constructora cualificada para realizar las obras, ganarás en calidad y seguridad. Las ventajas son muchas. ¡Toma nota!

  • Todo su personal está asegurado. Puedes comprobarlo al solicitar el último recibo de la Seguridad social.
  • Dispone de un seguro de responsabilidad civil para daños a terceros. Si surgen problemas o se producen accidentes, la empresa o los operarios se responsabilizarán de los desperfectos.
  • Entregan un presupuesto por escrito, con todos los trabajos y pagos a realizar perfectamente detallados y especificados para que después no haya sorpresas. También, te harán una factura para cobrar el trabajo.

4. Factura

Exige siempre la factura de los trabajos realizados. Si no la pides, nunca podrás reclamar por un trabajo defectuoso. Y recuerda que para evitar que se disparen los precios, es recomendable realizar modificaciones durante las obras.

Reformas, ¿aparejador, arquitecto o diseñador de interiores?

Diferencias entre un arquitecto y un diseñador de interiores.

Te aconsejamos que elijas al profesional que te inspire más confianza. Todos pueden ayudarte a cumplir tu objetivo. Lo más importante no es saber qué profesional es el adecuado, sino cuál es el más competente.

El ayuntamiento (cuando vayas a pedir el permiso de obras) ya se encargará, si es necesario, de exigirte la presencia de un arquitecto o aparejador. ¡Tenlo en cuenta!

Esto no quiere decir que tengas que descartar al diseñador de interiores. ¿Por qué no pueden trabajar en equipo? Sus trabajos no son excluyentes, sino complementarios. Así, tu reforma saldrá ganando y tu bolsillo también.

Como habrás podido comprobar, realizar una reforma de una vivienda no debe suponer la improvisación de todos y cada uno de los pasos a seguir. Es importante planificar y, siempre que sea posible, confiar la dirección y el control de obra a un técnico cualificado.