El peligro que conlleva el contacto de los cables con los muebles

23 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el historiador del arte Francisco Jiménez
Los accidentes domésticos suelen producirse por no establecer medidas de prevención y protección. Por eso, hay que tener cuidado con el cableado de los aparatos.

Probablemente, no seamos conscientes del peligro que conlleva el contacto de los cables con los muebles. Este hecho se convierte en el detonante de algunos de los accidentes domésticos más graves. Por eso, vamos a analizar detenidamente esta problemática y las posibles soluciones.

Los incendios que se producen en los hogares tienen lugar, generalmente, por cortocircuitos que se podrían haber previsto. No nos damos cuenta de las cosas hasta que suceden y, en el fondo, es a partir de ahí cuando cambiamos la dinámica.

El ser humano suele modificar las cosas cuando ya se ha cometido el error, mientras tanto no se ve el riesgo. Por este motivo, hay que adelantarse al suceso y tratar de no tener descuidos. La prevención es la mejor herramienta para tener un hogar seguro.

¿Cómo suelen estar dispuestos los cables?

El peligro que conlleva el contacto de los cables con los muebles

Por norma general, los cables se sitúan detrás de los aparatos. Los solemos esconder, ya que el efecto visual no es agradable y estropea la estética del lugar. De este modo, queremos ocultar algo que, en realidad, entraña ciertos riesgos si no tenemos cuidado.

Por ejemplo, un televisor antiguo que tiene los cables bastante deteriorados genera inseguridad. El contacto con un mueble de madera puede conducir a electrocuciones realmente peligrosas. Nunca se sabe cuándo se puede recalentar un aparato o si la fricción, puede llegar a ocasionar un desastre.

Aunque los cables queden escondidos, no quiere decir que debamos desentendernos de ellos. Lo primero de todo es asegurar la zona, que no haya riesgos, comprobar que estén en buen estado y que no se subestime el peligro.

Un hogar seguro es sinónimo de bienestar.

Accidentes domésticos y otros peligros

Hay que tener en cuenta que el contacto de los cables con los muebles puede ocasionar accidentes domésticos. Aunque no lo parezca, se pueden producir en el momento que menos esperamos. Vamos a analizar los distintos peligros que pueden surgir:

  1. Tal y como se ha comentado antes, el cortocircuito es uno de los más comunes. Simplemente con que salte una chispa y haya algo a su alrededor que pueda prender, puede producirse un incendio en muy poco tiempo.
  2. Los cables que se encuentran por el suelo cerca de una mesa de comedor o en la cocina son susceptibles de salpicaduras o del vertido de líquidos. Evidentemente, esto es un riesgo muy elevado, incluso si el cable se encuentra en buen estado.
  3. Los muebles metálicos que están en contacto con cables pelados son la vía perfecta para conducir la electricidad. No somos conscientes de este tipo de peligros. Esto suele ser habitual en muebles de la televisión, lámparas de mesa, etc.
  4. Mucho cuidado con los electrodomésticos. Estos se conforman por un cableado externo que queda oculto en la parte trasera. Cualquier fallo puede dejar secuelas en la maquinaria y, por consiguiente, perder eficacia en el funcionamiento.
  5. En cuanto a los cables que están permanentemente conectados a las regletas, suelen calentarse de forma excesiva; por eso, hay que tratar de desconectarlas siempre que sea posible. No solo es un método de prevención, también de ahorro económico.

Cuidado mientras cocinamos

Accidente doméstico: fuego

Cuando estamos cocinando, solemos emplear algunos electrodomésticos que tienen cables conectados al enchufe: la batidora, el exprimidor, etc. Hay que asegurarse de que están en buen estado y que no entrañan riesgos.

Al igual que en los ejemplos anteriores, se puede dar la posibilidad de que un cable no esté bien o esté situado en un lugar imprevisto: junto a la vitrocerámica, en una zona húmeda, etc. Según como sea el mobiliario, así será el desperfecto.

Se puede dar el caso de que se queme una superficie, que se rompa el propio aparato o, incluso, que se genere un incendio.

Medidas de prevención

Indudablemente, la mejor medida de prevención es comprobar el estado de los cables y que los recursos que compremos sean de buena calidad.

Por otro lado, es importante que tengamos cuidado. La precaución lo es todo y si cuidamos nuestro entorno y la manera de trabajar en él, entonces estaremos protegiéndonos y conseguiremos un hogar seguro.

En el momento en que detectemos un cable en mal estado, hay que cambiarlo o, directamente, sustituir el aparato. Si lo seguimos utilizando, estaremos cometiendo un error que, a largo plazo, puede llevarnos a problemas mucho mayores.

  • Lindo Wallace, María Luisa: Técnicas del hogar, San José, Universidad Estatal a Distancia, 1996.