Malos hábitos de limpieza que debes olvidar

Los malos hábitos de limpieza del hogar terminan haciendo que tus esfuerzos por mantener el aseo sean vanos. Identifícalos y erradícalos.
Malos hábitos de limpieza que debes olvidar

Última actualización: 05 febrero, 2022

Hay algunos malos hábitos de limpieza que replicamos una y otra vez sin darnos cuenta de que están mal. Identificarlos te ayudará a mejorar los procesos y dejar tus espacios siempre relucientes. De esta forma, tu casa siempre estará aseada y apta para que tus hijos y familiares disfruten de ella sin riesgo alguno.

Sigue leyendo para identificar esas cosas que estás haciendo y que necesitas mejora para lograr una limpieza óptima de tu hogar.

Los malos hábitos de limpieza que debes olvidar

Conocer los malos hábitos de limpieza es importante. Con el tiempo, los olvidas y empiezas a ejecutar las tareas de aseo con total eficiencia. A continuación, te mencionamos dichas malas acciones.

Empieza siempre de arriba hacia abajo

barrer bien la casa

Es común empezar la jornada de aseo con la escoba, barriendo el polvo y la mugre del suelo, lo cual está bien. No obstante, la dirección en la que se hace esta tarea es muy relevante. Lo usual es que las personas inicien el trabajo sin pensar en ello, pero lo recomendado es iniciar de arriba hacia abajo o de adentro hacia afuera, así garantizas que la mugre no regrese a la zona que ya has limpiado.

Esto mismo debes tenerlo en cuenta cuando estés fregando el sueño. Asegúrate de no ir pisando las secciones que ya aseaste, deberás hacer el trabajo como si caminaras hacia atrás.

Cambia con frecuencia los estropajos

Los estropajos son herramientas de aseo muy útiles en la cocina y el baño. Un mal hábito es tener uno solo para ambas áreas porque se trasladan bacterias de un lado al otro. Ten presente que por su naturaleza, estos espacios siempre deben estar separados.

También está mal no cambiar estos elementos con la frecuencia con la que se debería. Al menos, considera hacerlo cada vez que los uses. Para optimizar su tiempo de vida útil, lávalos muy bien y déjalos en un lugar en donde puedan escurrirse bien.

Dejar estos elementos en recipientes sin drenaje hace que se empoce el agua que guardan en su interior, creando un ambiente ideal para los microorganismos y malos olores.

No apliques los productos de aseo directamente en las superficies

limpiar las superficies

Cuando los productos se aplican directamente en las superficies cometemos un gran error de limpieza, dependiendo del material, por eso decimos que es un mal hábito. Con suelos de tableta o recubrimientos sintéticos es importante aplicar los líquidos sobre el trapeador o una bayeta y limpiar. Esto también aplica para los muebles y demás elementos decorativos

Por otro lado, lo mejor será leer las instrucciones de uso de cada producto. Esto, porque hay algunos que deben diluirse en un poco de agua antes de utilizarse o reaccionan mal con otras sustancias. Por todo ello, lo mejor es tener el manejo total de tus elementos.

No uses la misma bayeta para limpiar

Emplear la misma bayeta siempre es uno de los malos hábitos de limpieza, lo más adecuado y recomendado es que tengas una para cada cosa. Para la encimera de la cocina, para los platos, para las ollas, para la encimera del baño, para la puerta de la ducha…

Incluso, hay que tener una para limpiar el polvo, otra para aplicar los productos especiales y otra para secar. De esta manera, lograrás siempre una buena limpieza y evitarás repartir la suciedad de un lado al otro.

No te excedas con el jabón

Recuerda siempre que más jabón no es sinónimo de mayor limpieza. Lo ideal es usar solo un poco sobre una bayeta o estropajo cuando sea necesario. Ahora bien, no escatimes en agua porque es necesaria para eliminar los restos de los productos.

Este consejo aplica para la colada, no te excedas con el jabón y procura emplear el agua suficiente para lavar el producto. Así evitarás malos olores y hasta alergias sobre la piel.

Asegúrate de secar bien tus toallas

Malos hábitos de limpieza delas toallas

Cuando hablamos de limpieza, también nos referimos a la personal. En este caso, es fundamental cuidar a las toallas. Con cada uso, estos elementos quedan empapados, dejarlos así crea un ambiente maravilloso para los malos olores, las bacterias y los microorganismos.

Luego de secarte, coloca tus toallas en una zona en donde se sequen por completo. Una vez suceda esto, podrás colocarlas de nuevo en el baño.

Uno de los malos hábitos es no asear los implementos de limpieza

Cada vez que emplees tus elementos de limpieza debes asearlos, una vez termines de asear. Con la manipulación, pueden quedarse sobre ellos bacterias, hongos y microorganismos. Este consejo aplica en especial para las bayetas, el trapeador, los estropajos o las esponjas.

Al culminar con la jornada de aseo, lávalos y ponlos a secar muy bien. En el caso de los recipientes, usa una bayeta limpia y aséalos, puedes apoyarte en un poco de vinagre para lograr el objetivo.

Ahora conoces algunos de los malos hábitos de limpieza que estropean tu trabajo, así que procura no volver a repetirlos.