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La decoración del Palacio de Aranjuez

La elegancia y el clasicismo como principales componentes decorativos del palacio.

La decoración del Palacio de Aranjuez
Francisco Jiménez

Revisado y aprobado por el historiador del arte Francisco Jiménez en 17 Junio, 2019.

Última actualización: 17 Junio, 2019

A la hora de entender la decoración de estilo clasicista, debemos hacer mención especial a la decoración del Palacio de Aranjuez. En él puede encontrarse una gran variedad de recursos que lo convierten en un centro de referencia para el mundo de la decoración de salón.

En el fondo, la inspiración se encuentra en el ámbito francés, donde el estilo clásico tiene gran desarrollo desde el siglo XVII en adelante. La estética de palacio es un concepto que se ha venido viendo también en España, no solo en Aranjuez, sino también en el Palacio Real de Madrid.

Hoy en día, se siguen utilizando los componentes propios de este estilo. No cabe duda de que la estética barroca de los siglos XVII y XVIII ha servido de referencia para que, en la actualidad, se sigan trabajando diseños de interior basados en los planteamientos que ofrecían los palacios de la época.

Un poco de historia sobre el Palacio de Aranjuez

Historia sobre el Palacio de Aranjuez.

El inicio de la construcción del palacio tiene lugar en el siglo XVI, justo en el reinado de Felipe II. El arquitecto Juan Bautista de Toledo será el encargado de iniciar estas obras. Más adelante, participará también Juan de Herrera.

El problema viene en el siglo XVII, momento en que quedan detenidas las obras hasta que llegue el reinado de Felipe V a principios del siglo XVIII. Sin embargo, un incendio producirá la destrucción del edificio. Será el rey Fernando VI quien se encargue de la reconstrucción, asignándole el cargo al arquitecto Santiago Bonavía.

Más adelante, durante el reinado de Carlos III se producirá la ampliación de algunas partes, participando en ello el afamado arquitecto Francisco Sabatini. Se aplica una formato grandilocuente que refleja magestuosidad y dominio político al estilo versallesco.

No cabe duda de que el Palacio de Aranjuez se ha consagrado como un edificio Patrimonio de la Humanidad.

Dormitorio de Isabel II

Dormitorio de Isabel II del Palacio de Aranjuez.
Dormitorio Isabel II / turismoenaranjuez.com

Una de las habitaciones más peculiares y, a su vez, más interesantes es la habitación de Isabel II. En este lugar se conjugan una serie de características realmente particulares que la hacen diferenciarse de otros ejemplos de dormitorios reales.

  • La tonalidad amarillo-mostaza predomina de forma notoria, ya que está presente en las telas que se sitúan en las paredes y en algunos otros elementos dispuestos por las alfombras. En la actualidad, esto no suele ser habitual y se configura como un recurso diferencial.
  • Por otro lado, los dorados se complementan muy bien a la tonalidad anteriormente descrita; se puede encontrar en los muebles y la lámpara. Combinado todo con la madera hace que destaque más y que pueda haber mayor sensación de calidez y brillantez. En realidad, se busca lujo y ostentación.
  • En el techo se puede encontrar una pintura con la estética del trampantojo, un recurso propio del barroco.
  • Se puede comprobar el recargamiento que existe por todos los rincones. Las telas están presentes de distintas maneras; pero lo que prima fundamentalmente es el dinamismo propio de las curvas en el mobiliario, siendo un componente del rococó.

Palacio de Aranjuez: la sala de billar

Sala de billar del Palacio de Aranjuez.
Sala de billar / turismoenaranjuez.com

¿Quién dijo que el billar es un juego moderno? Tal y como se puede comprobar, en el Palacio de Aranjuez se encuentra una sala destinada únicamente a este juego. Además, se han preocupado de ambientar el espacio de una manera completamente distinta a lo que concebimos nosotros como sala de ocio.

Puede comprobarse una ambientación completamente ornamentada, mediante un horror vacui decorativo, a través de geometrías, animales y estampados que ofrecen una estética donde los colores se reducen a los tonos cálidos (salmón, ocre…), blancos y azules.

El billar se conforma por una estructura inferior completamente decorada a través de arcos, bolas y dorados. Se comprueba una elegancia alternativa para la época, muy del estilo afrancesado.

Antecámara de música: arte y decoración

Antecámara de música y arte del Palacio de Aranjuez.
Antecámara de música / turismoenaranjuez.com

En este lugar vuelve a repetirse el color amarillo-mostaza para las cortinas y el mobiliario. Eso sí, sobre el suelo se sitúa una alfombra que recubre toda la superficie con un color tostado claro. Las paredes se cubren con pinturas, y, de nuevo en el techo, un trampantojo.

El único contraste sobre tantos tonos claros es el granate que se encuentra en las paredes a media altura. Ayuda a que se difunda calidez y, a su vez, contrarresta los otros tonos amarillos y tostados que predominan en general.

La estética del Pabellón de la Secesión de Viena

La estética del Pabellón de la Secesión de Viena

La estética del Pabellón de la Secesión de Viena es un tanto peculiar. Posee símbolos y recursos que lo convierten en una obra de arte en sí.



  • Junquera de la Vega, Paulina; Ruiz Alcón, María Teresa: Guía ilustrada del Real Palacio de Aranjuez, Patrimonio Nacional, 1958.

Francisco Jiménez
Francisco Jiménez
Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Salamanca, posee conocimientos en distintas ramas del arte y la historia, concretamente en los campos del patrimonio histórico, la arquitectura, la pintura y la escultura; además, amplía su formación en el ámbito del diseño de espacios de interior, principalmente en la concepción espacial interna de las viviendas, cómo repercute la iluminación y la aplicación de las artes decorativas. En su trayectoria profesional, ha combinado sus dos grandes pasiones: la docencia en materia de arte e historia y los museos. Actualmente, trabaja como profesor de instituto y como redactor para Grupo M Contigo. Posee una amplia experiencia en el ámbito de la gestión cultural y la musealización de espacios expositivos, habiendo trabajado dentro de esta rama en el Museo del Ejército (Toledo). Sus investigaciones se centran en la comprensión de los principios fundamentales que rigen las artes, su exposición visual y su aplicación en el mundo del interiorismo. Por otro lado, ha trabajado como guía y gestor de sala de exposiciones en Romanorum Vita (La Caixa). A su vez, se especializa en la redacción de contenidos vinculados en distintas temásticas culturales y artísticas. Se considera un apasionado del cine, la música, la historia y la aplicación y desarrollo de las artes en sus distintas vertientes con presencia fundamental en las arquitecturas del presente.