El gres porcelánico esmaltado: principales características

14 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el historiador del arte Francisco Jiménez
A la hora de escoger un material para el suelo o las paredes, el gres porcelánico esmaltado es una opción útil, funcional y elegante. Hace del hogar un espacio mucho más distinguido y refinado.
 

Los materiales que solemos emplear para los interiores se reducen a los más comunes: piedra, madera, metal, vidrio, piel, plástico y cerámica. Dentro de este último grupo, hay que destacar el gres porcelánico esmaltado.

En el caso de que estemos interesados en aplicar un nuevo aspecto estético en la vivienda, hay que vislumbrar las diferentes opciones aplicables no solo dentro de casa sino, también, en los exteriores.

La diversidad de recursos permite que, hoy en día, exista la posibilidad de escoger aquello que resulte más conveniente. En otras palabras, tenemos la oportunidad de conocer mejor el mercado y recurrir a aquellas opciones que nos ofrezcan nuevos planteamientos decorativos.

¿Qué es el gres porcelánico esmaltado?

Gres porcelánico esmaltado
Imagen: pinterest.es

Este material es apropiado para zonas donde existe un elevado tránsito de personas. Ofrece una resistencia muy prolongada en el tiempo y mantiene su estado original durante muchos años. Se podría decir que es un recurso fuerte y consistente.

Se conforma por una pasta compacta organizada en baldosas. De este modo, puede ser útil tanto para los suelos como para las paredes. No se suele comprobar desgaste en la superficie y se configura como un pavimento apto para los exteriores.

 

A su vez, se diferencia claramente de otro tipo de cerámicas por la menor capacidad de absorción de agua, por lo que puede ser muy interesante para zonas húmedas e, incluso, para piscinas. Además, tiene una textura que evita posibles resbalones y brinda seguridad y confort.

Uno de los materiales que, además de ser elegante, ofrece funcionalidad.

El gres porcelánico esmaltado: 5 características

Materiales para paredes y suelos
Imagen: pinterest.es

¿Qué solemos exigirle a un suelo? Principalmente que sea confortable y que perdure en el tiempo. Cuando es de baja calidad, al poco tiempo, necesita una intervención o un cambio. En el caso del gres porcelánico no sucede así. Vamos a conocer algunas de sus cualidades fundamentales:

  1. Este pavimento se conforma por arcilla arenosa que se cuece en el horno a una temperatura de 1.200 ºC. Se encuentra perfectamente vitrificado, sin llegar a ser de textura porosa. Este proceso se denomina sinterización vítrea.
  2. Se convierte en un producto apto para distintos espacios de la casa. No importa si este es seco o húmedo, puesto que una de las mayores particularidades del gres porcelánico es la impermeabilidad, sin demostrar apenas absorción de agua.
  3. Uno de los mayores problemas a los que se enfrentan los suelos es el continuo uso, lo que genera una severa abrasión. Sin embargo, este material no sufre el desgaste diario de forma tan contundente y mantiene su superficie en perfecto estado por mucho tiempo.
  4. La aparente brillantez favorece la luminosidad interna, de ahí la denominación «esmaltado». Así, ayuda a transmitir elegancia, como si el propio espacio revestido con él se convirtiese en un escenario donde reina la finura y la gentileza.
  5. La suavidad es otra de las cualidades del gres. La sensación de lisura es perceptible en la superficie; nuestros pies se sienten cómodos al comprobar una tersura inusitada.
 

Tipologías y percepción estética

Material símil madera
Imagen: pinterest.es

La variedad es muy amplia. Existen diferentes tonalidades que ofrecen una percepción estética distinta y reflejan un efecto visual asombroso. Uno de los más demandados es el que hace imitación del cemento. En este caso, el gris predomina por completo, siendo muy apropiado para cualquier estancia.

Por otro lado, hay que mencionar otros modelos muy interesantes a modo de mármoles, madera o piedras. El parecido es tan razonable que parece que nos encontramos ante los materiales auténticos.

No debemos olvidar uno de los más comunes, empleado para piscinas, terrazas y zonas ajardinadas: el gres con apariencia de barro cocido. Esta tipología refleja calidez y una textura algo más rugosa, pero sin perder las cualidades naturales.

El gres porcelánico esmaltado y la limpieza

Una de las virtudes de este pavimento es su fácil proceso de limpieza. Sobre él podemos emplear distintos productos, como lejía o amoniaco sin la preocupación de que sufra el material. El color no se pierde y la cerámica seguirá manteniendo sus propiedades y resistencia sin ningún problema.

 

Las manchas no se incrustan tan fácilmente y podemos trabajar con agua sin ningún problema. No va a percibir perjuicio alguno, de la misma manera que el proceso de secado es rápido y sencillo. Por tanto, si hacemos un balance general, todo son ventajas.

AA. VV.: Pavimentos. Nuevos revestimientos, Barcelona, UPC, 2002.