¿Cómo detectar si un interiorista nos está engañando?

30 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el historiador del arte Francisco Jiménez
Antes de contratar los servicios de un profesional de la decoración, conviene saber sobre su actividad, qué cualidades tiene, qué trabajos ha realizado y el nivel de rendimiento que ofrece.
 

El diseño de un espacio interior puede resultar complejo. Si no sabemos cómo proceder, conviene solicitar ayuda profesional para obtener un buen rendimiento; sin embargo, no todos son entendidos en la materia, por lo que convendría saber cómo detectar si un interiorista nos está engañando.

Seguramente, conocemos a alguien que por el simple hecho de tener un título, no se convierte en un maestro en esa actividad. Para lograr esta distinción, hay que tener un reconocimiento oficial, tener experiencia demostrable y garantizar calidad en el resultado.

Muchas veces pecamos de acudir a los precios más baratos y, al final, nos sale más caro. Hay que tener en cuenta que, en el mundo de la decoración, existe intrusismo y falta de profesionalidad, realizándose trabajos que dejan mucho que desear.

Elegir el más adecuado

Elegir un buen interiorista.

Todo aquel que se dedique al interiorismo debe mostrar cualidades y conocimientos. Hay que evitar a todos aquellos que simplemente copian modelos ya existentes o que realizan obras por intuición propia. En el fondo, suelen ser vendedores de ideas que no son buenas.

Si vamos a solicitar la participación de un profesional, debemos investigar la empresa en la que trabaja, si tiene una marca distinguida, si es un arquitecto reconocido o si ejerce como interiorista.

 

Para conocer un poco más sobre su personalidad, conviene preguntar sobre otras producciones donde haya trabajado. Para ello, las ilustraciones gráficas son una buena fuente y, por supuesto, buscar información relativa a su nombre. Solo así elegiremos al más adecuado.

Antes de contratar hay que preguntar, valorar y decidir.

¿Cómo detectar los engaños?

A la hora de saber si un interiorista nos está engañando, hay que prestar atención a su forma de trabajar. Para ello, se recomienda leer sobre decoración, saber los tipos de estilos existentes y, fundamentalmente, conocer cómo combinar adecuadamente los colores.

  1. Todo profesional sabe hacia dónde orientar el diseño, qué recursos se necesitan y comprende las necesidades que tiene la casa para ganar originalidad y ofrecer una imagen distintiva. Su propósito es agradarnos, no generar un conflicto estético.
  2. Debe establecer la armonía en el conjunto. No pueden existir disonancias, desequilibrios ni tampoco estridencias que supongan una incomodidad visual. Nosotros mismos podremos percibir cómo los recursos no se encuentran en sintonía entre sí.
  3. La combinación de las formas no pueden ser aleatorias; es decir, si se tiende hacia el uso de las líneas rectas y la depuración formal no se puede incluir, por otro lado, un mobiliario barroco o decimonónico. En todo momento, se necesita una concordancia.
  4. A simple vista, se puede percibir si está aplicando su propia intuición o si realmente tiene conocimientos. La mala relación de los recursos, la diferenciación estricta de los tamaños y una penosa distribución pueden resultar desagradable y no lograr el objetivo.
 

No puede existir tensión cromática

Por qué contratar a un interiorista.

Uno de los criterios que debemos tener en cuenta para saber si un interiorista nos está engañando es la combinación cromática. No puede haber tensión entre los colores; en realidad, la relación y compenetración interior ha de estar presente.

Si se le pide calidez en el ambiente, no puede aplicar tonalidades frías y menos aún intentar coordinarlas sin base alguna. De la misma manera, si queremos que el espacio gane en luminosidad no se puede recurrir a tonos oscuros.

En ese caso, se llegaría a un punto de desasosiego y se genera estrés. Cuando desentonan los colores entre sí es cuando sentimos que no se ha hecho bien el trabajo. En ningún momento, se puede hacer una composición casual o fortuita. Es importante que haya un fundamento en el procedimiento.

Para que nos sintamos a gusto en casa, los colores deben estar perfectamente relacionados.

El interiorista debe conocer los distintos estilos

Cuando queremos un estilo en concreto o, al menos, que nos orienten sobre qué tipología encaja mejor, el diseñador debe conocer las características y cualidades que lo definen. En el caso de que tengamos dudas, se recomienda preguntar todo lo posible y solicitar consejos sobre decoración.

 

Por tanto, si queremos saber si un interiorista nos está engañando, este debe ser conocedor de los recursos necesarios para aplicar un diseño en concreto, qué tipo de colores son precisos y de qué manera de pueden adornar las estancias. En definitiva, todo lo que realiza un organizador profesional.

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  • Lava, R.: Interiorismo, Madrid, Publicaciones Vértice, 2008.