Es momento de acabar con el consumo fantasma de luz

26 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el historiador del arte Francisco Jiménez
Normalmente, tenemos aparatos en casa que están continuamente consumiendo energía. Este es el motivo por el cual nos sorprendemos del gasto mensual que hacemos en la factura de la luz.

A todos nos ha  sucedido que al llegar las facturas las cantidades a pagar son elevadas y, en el fondo, hemos tratado de no hacer un gasto excesivo de las energías; por tanto ¿qué está ocurriendo? Es momento de acabar con el consumo fantasma de luz.

Obviamente, en el hogar hay aparatos que están constantemente funcionando y no se detienen: el frigorífico, el congelador, el calentador de agua, relojes, etc. Sin embargo, suelen tener un sistema de ahorro energético para no malgastar en exceso.

En este sentido, hay que actuar de inmediato y saber qué se está haciendo mal. Vamos a conocer qué elementos están afectando a nuestro bolsillo y por qué debemos tener cuidado en pequeños detalles que, en el fondo, están completamente asimilados y los realizamos de forma automática.

¿Qué es el consumo fantasma de luz?

Consumo fantasma de luz

Probablemente, no sepamos cuál es el significado de este concepto. Nos encontramos ante un tipo de consumo energético que pasa desapercibido; es decir, no nos damos cuenta de que ciertos recursos están utilizando la electricidad pero sin que tengan después una aplicación útil.

Supone entre el 8 y 11% del consumo energético del mes y, calculando en costes, llega a ser entre 3 y 5 € al mes. Si multiplicamos estas cifras por los meses del año llegamos a gastar entre 40 y 60 €, teniendo en cuenta que no tiene aplicación o funcionalidad.

Un aparato que está apagado o en standby está utilizando vatios de potencia. Evidentemente, no está haciendo un consumo elevado pero si sumamos la energía fantasma que se consume a lo largo del mes, nos daremos cuenta del derroche energético.

Ha llegado el momento de gestionar qué aparatos están constantemente enchufados a la luz.

Aparatos que producen el consumo fantasma de luz

Hay que tener en cuenta que, como su propio nombre indica, el consumo fantasta es aquel que se produce sin que nos demos cuenta; es decir, tenemos distintos recursos que, supuestamente, están apagados pero, en realidad, siguen utilizando bajas cantidades de electricidad.

A continuación, vamos a analizar algunos de los aparatos que generan este problema. Lo primero de todo es que seamos conscientes de la situación y apliquemos algunos trucos para ahorrar energía.

  1. Las regletas suelen quedar siempre encendidas, con el botón rojo luciendo, cuando lo más conveniente es apagarlas y desenchufarlas. Si no se van a utilizar, ¿para qué tenerlas conectadas? Además, podemos prevenir sobrecalentamientos o cortocircuitos.
  2. Dispositivos como el ordenador, la tablet, la máquina de afeitar, las lámparas, etc., están utilizando algo de energía a pesar de estar apagados. Si hacemos un recuento, tenemos un número elevado de aparatos.
  3. El cargador del móvil es otro de los que quedan conectados a la luz. Generalmente, lo empleamos una vez al día; por tanto, ¿por qué no guardarlo una vez que hemos terminado? Es un pequeño gesto que no cuesta nada hacerlo.
  4. En cuanto a los electrodomésticos (horno, lavadora, lavavajillas, nevera, microondas…), no podemos estar constantemente enchufando y desenchufando cada uno de ellos. Por este motivo, hay que contar con el gasto de todos ellos.

Pequeños gestos para ahorrar dinero y energía

Consumo fantasma de luz

El consumo responsable está en todos nosotros. Nos hemos concienciado de apagar la luz cuando no la utilizamos o tratar de dejar todo apagado cuando salimos de casa. Sin embargo, hemos comprobado la existencia de otros aparatos que, aunque estén apagados, siguen consumiendo.

Conviene aplicar algunas técnicas diarias para cambiar los hábitos y mejorar, así, la situación. Siempre que hayamos cargado la batería de un dispositivo, recogemos el cable y lo guardamos. Si la televisión no la encendemos habitualmente, es mejor que quede desenchufada y, así, gastaremos menos electricidad.

Lo mismo podemos decir de las regletas. Debemos apagar el botón rojo o, en su defecto, quitarla de la corriente si es posible. Al igual sucede con las lámparas de pie o los flexos; en lugar de tenerlas todas enchufadas, cuando vayamos a utilizarlas las conectamos.

La ecoeficiencia es el futuro

Por norma general, los electrodomésticos y recursos tecnológicos incorporan una etiqueta de ecoeficiencia energética; esto quiere decir que podemos conseguir un ahorro en el consumo de la luz a pesar de que estén continuamente conectados.

De todos modos, la mejor ecoeficiencia es la práctica que realicemos nosotros mismos. En otras palabras, debemos ser consecuentes con nuestras acciones y, sobre todo, hacer un consumo responsable. Es momento de apagar la luz y encender la mente.

  • Jorge, Elena: Del hogar digital a la casa red, Lulu, 2008.
  • Kriebel, Henning: Ahorro de energía mediante electrónica, Barcelona, Marcombo, 1998.