5 formas de presentar la mesa en una comida elegante

02 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el historiador del arte Francisco Jiménez
Cuando tenemos invitados para una comida, queremos que los recursos de la mesa estén perfectamente combinados y relacionados entre sí, además de mostrar un estilo y carácter personal.

Cuando recibimos invitados en casa, nos gusta mostrar una decoración cuidada y precisa. Deseamos quedar bien ante ellos y buscamos que, cordialmente, se sientan cómodos. Para sorprenderles, vamos a conocer 5 formas de presentar la mesa en una comida elegante.

Hoy en día, existen numerosas tiendas que nos ofrecen todo tipo de recursos para mostrar nuestras mejores galas: cubertería, platos, cestos, jarrones, manteles, vasos, candelabros, etc. Nuestro propósito es que ofrezcamos calidad y buen servicio.

En lugar de recurrir a los típicos elementos básicos para salir del paso, ¿por qué no cuidar nuestra imagen con los mejores recursos? Hay que tener en cuenta que, desde el punto de vista de un comensal, en los detalles es donde se encuentra la verdadera clase.

1. Informalidad con un toque sofisticado

Mesa para comida elegante

A la hora de adecentar la mesa en una comida elegante, debemos plantearnos un objetivo muy claro: conseguir una apariencia que identifique nuestra personalidad; es decir, la mesa refleja claramente cómo somos, más de lo que puede decir, incluso, la propia comida que cocinemos.

Si somos personas extrovertidas, atrevidas y alternativas, podemos ofrecer un tipo de cubiertos sencillos y depurados, con platos que sean lisos y de un solo color, al igual que el uso de copas altas. Estamos hablando de funcionalidad pero con cierta sofisticación.

En cuanto al mantel, la idea es que tenga un toque desenfadado para lograr cierta informalidad. De este modo, puede ser de un color preciso o con estampados de fotografías famosas, con escenas de comics, la estampada de una película, etc.

Un planteamiento alternativo para una comida distendida.

2. Ante todo la elegancia

Otro punto de vista muy distinto al anterior es la puesta en escena de una elegancia suprema. En otras palabras, nosotros podemos componer una mesa con todo lujo de detalles y que refleje cierta ostentación. Veamos algunas posibilidades:

  1. Por un lado, se pueden utilizar cubiertos de tonos plateados o dorados, de la misma manera que pueden ir a juego con otros recursos como lazos o servilleteros que adornen y tengan, también, ese aspecto de grandeza.
  2. El mantel blanco es uno de los componentes indispensables. Puede tener estampados o bordados alrededor para conseguir mayor precisión; no obstante, también tienen cabida otras tonalidades oscuras o con brillos.
  3. Los centros de mesa son indispensables. Pueden contener flores, frutos, semillas, frutas, etc. La idea es que sirvan de complemento y aporten un poco de color y naturalismo a modo de bodegón barroco.
  4. El camino de mesa se convierte en una pieza clave. Tiene más capacidad estética que funcional, completando la decoración y enriqueciendo de forma notoria todo el conjunto.

3. Estilo minimalista: la depuración visual

Otra manera de ofrecer una imagen diferente y actualizada es el estilo minimalista. Rompe por completo los planteamientos estéticos clasicistas y demuestra una depuración formal muy interesante.

Los elementos que utilicemos serán los básicos y útiles, reduciendo al máximo la decoración. La idea es que no se recargue la superficie ni tampoco se establezca una acumulación que resulte agobiante.

Los perfiles y formas de cada recurso suelen tener una apariencia definida, precisa y sencilla, todo lo contrario que el estilo barroco.

Un estilo que queda muy bien siempre que se quiera mostrar seriedad y modernidad.

Cómo decorar la mesa

4. Prestar atención a los detalles

Si queremos utilizar un estilo más convencional, es en los detalles donde debemos destacar. Hay que incorporar algunos recursos que llamen la atención pero que no sean exuberantes.

Las velas son el principal componente para cenas y celebraciones más elegantes y que tengan cierto sentido nostálgico. Además, se deben acompañar de otros elementos como, por ejemplo, posavasos, centros de mesa, cuencos, etc.

Los bordados en servilletas y en el propio mantel son una buena opción. No dejan de convertirse en un principio estético que completa todo el conjunto. De ahí la importancia de que en esos detalles demostremos nuestra delicadeza.

5. Las combinaciones cromáticas

Los colores son un valor imprescindible de la mesa en una comida elegante. Deben estar perfectamente combinados, sin desentonar o generar tensión, ya que el objetivo fundamental es que nos sintamos cómodos y en un entorno agradable.

La armonía cromática y la buena sintonía deben ser los conceptos que queden completamente asentados. Se pueden hacer contrastes, incorporar algún tono llamativo (rojo, naranja, verde…) o utilizar recursos diferentes, como los vasos de colores.

  • Gómez Benítez, Yoel: Manual de etiqueta y protocolo en la mesa, Arcopress, 2019.